Cómo prevenir la ansiedad en los niños y niñas

Durante el desarrollo de la infancia aparecen miedos que son considerados normales, y que debemos de enseñar a gestionar a de los más pequeños.

Actualmente vivimos en un mundo cargado de estrés, horarios y responsabilidades. Y esta forma de vida es la que los niños y niñas aprenden ante el ejemplo que ven en sus familias. Por ello debemos de ayudar a prevenir la ansiedad que puede provocar determinados estilos de vida.

A continuación daré unas simples pautas que son recomendables llevar a cabo en la infancia.

  • Aprender a respirar con ellos. Este es un ejercicio sencillo que se puede llevar a cabo en cualquier momento. Se trata de imaginar cómo el aire entra por la nariz y se desplaza por todo nuestro cuerpo lentamente.
  • Identificar pensamientos negativos y ayudarle a producir un pensamiento positivo. Debemos siempre de hablar de manera positiva. Es decir, en vez de decir “no puedo leer tan rápido como mis compañeros” tendremos que pensar “puedo llegar a leer rápido si practico un poco más”
  • Aprender a identificar síntomas físicos. Ante situaciones de estrés en la que el niño siente ansiedad, debemos ayudarle a identificar que en esas situaciones su cuerpo cambia. Debe aprender a darse cuenta de que su cuerpo se tensa, que frunce el ceño… Así él mismo podrá identificar estas situaciones y aprender a saber qué le está pasando.
  • Ayudarle a que se relaje imaginando un lugar que le transmita tranquilidad. Podemos imaginar un sitio donde él se sienta en paz, o bien se puede hablar de un lugar real donde al niño o la niña le guste estar. Este tipo de ejercicio aporta comunicación entre la familia de forma en la que todos pueden imaginar su lugar ideal y enseñar al menor a relajarse.
  • Mostrarse cariñoso/a. Debemos de hablar con un tono de voz suave y haciendo pausas. Si el adulto se comporta de forma tranquila, esto influirá en el niño. ip address . Podemos acompañar nuestras conversaciones con caricias en las manos en un ambiente relajante para ambos.
  • Hacer una lista de cosas que se le dan bien hacer. De nuevo estamos hablando de establecer un estilo cognitivo positivo en el menor. Hablar de manera positiva y de cosas que al niño o niña le gusten será beneficioso.
  • Crear un ambiente de trabajo relajado. Si se trata de un niño o niña con tendencia a la ansiedad, deberíamos iniciar la tarea con la actividad que le suponga menos esfuerzo.

Por supuesto, todas estas recomendaciones serán más o menos apropiadas dependiendo del grado de ansiedad, de la edad y de cómo haya aprendido a gestionar sus miedos y emociones. Pero son unos simples consejos que nos pueden ayudar a prevenir futuras dificultades en los más pequeños.

 

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septiembre 29th, 2015 by